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viernes, 13 de febrero de 2015

¿Por qué no lo ves?

Cuando ocurre algo, que a nuestros ojos no es correcto, tendemos por naturaleza a juzgarlo, a decir que eso con lo que no estamos de acuerdo, esta mal, que aquello no debería ser ni ocurrir bajo ninguna circunstancia,pero, ¿ por qué somos tan duros con el exterior, con quienes nos rodean, y no nos atrevemos a juzgar nuestras propias actitudes negativas y autodestructivas?. Quizá sea por comodidad.

Es más simple hablar y  juzgar a otros, que realizar una introspección y conocernos mejor a nosotros mismos, por que el ver hacia nuestro interior implica hacerle frente a todo aquello que no nos gusta, aquello que nos aterra y que quisiéramos que no estuviera ahí, pero ya es parte de nosotros.

Cuántas veces no hemos visto personas (o nosotros mismos)  hablando mal o mirando con desprecio a alguien por vestir diferente, por traer tatuajes o algún piercing, por tener una orientación sexual distinta, o simplemente por pensar diferente , cuando son situaciones muy comunes, respetables, que no deberían ser juzgadas por pensamientos como, eso esta mal, eso no es correcto, pues la razón por la que hablamos ferozmente de otros es por ese miedo gigantesco que sentimos a juzgarnos a nosotros mismos.

El trabajar con nuestro interior, el aventurarnos a lo que parece ser desconocido (que en realidad no lo es tanto) crea mucha ansiedad, pues el reconocer en nosotros aspectos que no nos agradan implica movilizarnos, dejar nuestra zona de confort en la que "no pasa nada y todo esta bien" y dirigirnos al otro extremo, avanzar hacia el "Yo soy y no soy, Yo tengo, no tengo pero podría, me gusta ésto, me disgusta aquello, tengo temor a hacer x pero me gustaría intentarlo". 

Si pusiéramos más atención a lo que habla nuestra boca, podríamos escuchar un poco nuestro interior, y el analizar por qué estamos diciendo tal cosa quizá podría llevarnos a un entendimiento más claro del por qué actuamos o pensamos de tal manera, con la finalidad de liberarnos poco a poco de prejuicios que afectan nuestras interacciones con otros y con nosotros mismos.

El motivo por el que no lo vemos así cuando señalamos o juzgamos, es por que nos aterra vernos en el espejo que es esa otra persona, y aceptar qué la mayoría de las veces eso que nos desagrada en otro son proyecciones de lo que nos desagrada en nosotros mismos, pero en lugar de buscar mejorar ese aspecto (por que lleva mucho trabajo), nos sentimos más cómodos señalando "lo que esta mal en los demás".

No somos seres perfectos, siempre cometeremos errores, pero no hay que cometerlos en vano, tomemos de cada uno experiencia, crezcamos como personas, seamos mejores, no para cumplir expectativas de alguien más, si no para tener actitudes saludables que puedan reflejarse y contagiarse a nuestro entorno.







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